La noche de Max Estrella

2011 – 2013
CDG Centro Dramático Galego
CAT Centro Andaluz de Teatro
 
Interpretación: Carlos Álvarez-Nóvoa (Max Estrella). Dramaturgia y dirección: Francisco Ortuño. Dramaturgia visual / sonora: Rafael Abolafia. Espacio sonoro (música y sonido): Isaac Garabatos. Imágenes (pintura, fotografía digital y vídeo): Pilar Millán.

 
La puesta en escena envuelve literalmente al personaje en un intento de destacar su angustia vital, incidiendo así en reflejar la imagen esperpéntica de la España decimonónica, un país decadente y en bancarrota que se permitía el lujo de despreciar a sus poetas e intelectuales. Algo que, por cierto, no parece haber cambiado.
Dolores Guerrero. El Correo de Andalucía. 15 / Octubre / 2011
 
El 75 aniversario de la muerte de Valle-Inclán sirve como soporte para que el CAT sume fuerzas con su homólogo gallego y den luz a esta sorpresa escénica que cuenta con el siempre espectacular Carlos Álvarez-Nóvoa.
Javier Paisano. Diario de Sevilla. 15 / Octubre / 2011
 
El CAT está para experimentar formas inéditas de creatividad dramática. Y su director hace bien en dar ejemplo y aportar su experimento. Un atrevimiento que se ha materializado en una faena de dos orejas, pues el espectáculo es innovador, bello y emocionante. Toda una obra de autor, merecedora de aplauso. Un trabajo muy culto, que engrandece al CAT. (…) Nuestro querido y admirado Álvarez-Nóvoa anonadómaterialmente a toda la abarrotada sala, con una actuación asombrosa, por esencia, presencia y potencia.
Julio Martínez Velasco. ABC Sevilla. 19 / Octubre / 2011
 
Tremendo. Me encantó el montaje de la obra, los efectos de esa cortina que no desaparece sino al final, ese velo que al espectador le resulta como parte de la ceguera de Max Estrella, que las imágenes que pasan por ese velo no sólo consiguen que alucine Max sino cualquiera que esté en la obra. Digo “en” la obra, no solo viendo la obra, porque ir a ver la obra es estar en la obra. (…) Me quedo con la altura dramática de Carlos Álvarez, con esa plena madurez suya como actor, que se une a su madurez en todo.
Antonio García Barbeito. ABC Sevilla. 24 / Octubre / 2011
 
La voz de Carlos Álvarez-Nóvoa es cristalina sin esfuerzo, tupida sin empalago y dardo sin acritud. Sus manos vuelan en escena como gaviotas dulces junto a la nao y encanta verlo marcarse un chotis con su bastón o un vals con la brisa turbia con la que Valle grisea Madrid.
Andrés Molinari. Ideal Granada. 4 / Noviembre / 2011
 
La gran fantasía virtual que empaca la pieza es una fina hechura de dramaturgia creativa, que sigue funcionando como espejo cóncavo, fantasmagórico esperpento, al hacer pasar toda la pieza como surgida desde la percepción sublime y siniestra de Max. No es que el montaje actualice la pieza, es que arriesga, crea, interpreta a Valle-Inclán ofreciendo su lectura propia. (…) Álvarez-Nóvoa realiza una interpretación soberbia, fáustica en mitad de ese delirio sensitivo, plástico y visual. (…) Enhorabuena a esta pieza con y para, por fin: Valle-Inclán.
Mónica Francés. Granada Hoy. 7 / Noviembre / 2011
 
La propuesta de Francisco Ortuño es arriesgada e interesante. (…) El grado de identificación de la ceguera del protagonista con la del espectador es uno de lo grandes logros del montaje: los otros personajes de la obra, solamente son voces; la única presencia es la de Max Estrella. (…) Carlos Álvarez-Nóvoa está efectivamente hiperbólico y humano al tiempo, sin perder ningún matiz -desde lo mezquino a lo sublime- del magistral personaje. (…) Magnífica propuesta del Centro Andaluz de Teatro, exigente con el público y respetuosa, en el mejor sentido del término, que no excluye la trasgresión-con el clásico.
José Manuel Ruiz Martínez. Granada Digital. 8 / Noviembre / 2011
 
Una puesta en escena espectacular que lleva al espectador a toparse con retazos de poesía visual, expresión plástica aderezada con el sonido de la perfección, personajes reflejados en su voz que marcan los diálogos al protagonista. Un regalo sensorial para el espectador que enfrenta y reconoce en lo técnico el paréntesis alocado en el que vive Max Estrella: a un lado la realidad oscura que asume con valentía esperpéntica y, al otro, el interior atormentado, la locura personal por la que se destruye el espíritu de los seres bohemios.
David Gómez Frías. Diario Jaén. 12 / Noviembre / 2011
 
Puesta en escena milimétricamente tejida desde la creatividad del director Francisco Ortuño con la ayuda de un entramado sonoro y luminoso que crearon una atmósfera envolvente en torno a la figura del personaje principal de Luces de Bohemia: Max Estrella. Esta envoltura acarició la magistral interpretación del actor Carlos Álvarez-Nóvoa, sublime durante la función, alargada en el colofón por los continuos aplausos del público. (…) Una representación que no deja indiferente a nadie.
Fernando Romero. El Periódico de Huelva. 13 / Noviembre / 2011
 
El teatro del que hablamos aquí, digámoslo de una vez, es de altura, y de verdadera justicia. El primer motivo por el que La Noche de Max Estrella merece numerosos elogios es su recurso (por fin) a Valle-Inclán como un autor contemporáneo. (…) El verdadero mérito de Francisco Ortuño reside en su interés por acercarse al esperpento de Luces de Bohemia desde dentro, en su acepción más teatral. (…) El resultado, además de un prodigio técnico en la recreación visual y la arquitectura sonora, es una aproximación a los entresijos de un personaje de una profundidad inédita. Valle-Inclán habría dado el otro brazo. Y un servidor, de ustedes, no se la perdería.
Pablo Bujalance. Málaga Hoy. 16 / Noviembre / 2011
 
El montaje cuenta con un extraordinario espacio sonoro ambiental. (…) La caracterización externa de Max Estrella que realiza Carlos Álvarez-Nóvoa es magnífica en cuanto a porte, gestos y voz.
Óscar Romero. SUR. 20 / Noviembre / 2011
 
Si Valle levantara la cabeza y se asomara de soslayo a esta versión dramática a partir de sus Luces de Bohemia, es más que probable que se sintiera tentado a reescribir el final de su primer esperpento para que Máximo Estrella no muriera nunca.
Manolo Morillo. Diario de Cádiz. 25 / Noviembre / 2011
 
Carlos Álvarez-Nóvoa borda un papel que conoce a la perfección desde que lo representara allá por los años 80. (…) La obra tiene vigencia, ya que el esperpento de Valle-Inclán hace las mismas críticas que se podrían hacer en la actualidad.
Juan Antonio Díaz. Diario Córdoba. 28 / Noviembre / 2011
 
Lúcida y espléndida interpretación de Carlos Álvarez-Nóvoa. El actor encarna a un Max Estrella lleno de angustia e intensidad. Muestra a un ser de profunda humanidad, con una sensibilidad a flor de piel. (…) Hay grandes aciertos en el uso de las proyecciones y la luz en el tratamiento del diseño espacial, con plasmaciones muy poéticas. (…) Desde el punto de vista escenográfico y pictórico, el diseño de luces y espacio escénico son de una gran limpieza y elegancia, así como el espacio sonoro.
Miguel Ángel de Abajo. ABC Córdoba. 29 / Noviembre / 2011
 
Son manchas fantasmales, opresivas, depósito de un Madrid de modernistas y sombríos personajes populares que nunca vimos en los sainetes. O quizá existieron de un modo muy distinto, pues media ahora la percepción esperpéntica de Max, con el Callejón del Gato instalado en su corazón y su cerebro. Los personajes de carne y hueso, las luces del mundo real, no aparecen (…). Pero el tiempo transcurre y solo nos llega la quejumbre popular que las resonancias de la canalla política, los poetas modernistas, y cada vez más nítido el dolor de Max Estrella (…) cada vez más distante del escenario y más cercano a cada uno de los espectadores, a cada uno de nosotros. (…) La noche de Max Estrella es uno de los grandes espectáculos del teatro español moderno. Cuenta una historia colectiva, que se manifiesta, sin embargo a través de los sentimientos más profundamente personales.
 
José Monleón. Primer Acto. Nº 341 / Noviembre-Diciembre 2011